Descripción

Pensar en la evaluación de riesgos a la hora de hacer activismo y movilización social implica ampliar el alcance de nuestro análisis: incluir espacios, procesos, recursos, actividades compartidas cuya gestión es colectiva – ya sea formal o informalmente.

Los movimientos sociales son más grandes que una organización o grupo en concreto. Son un entramado de relaciones de compromiso y acciones políticas compartidas entre las diferentes partes de una red donde individuos, organizaciones, colectivos, miembros o grupos de una comunidad aportan una diversidad de conocimientos, capacidades, contextos y prioridades. Las formas de organización, de creación de roles, áreas de responsabilidad y acuerdos, son aspectos importantes en las redes activistas. En este sentido, la evaluación de riesgos también puede servir para poner en evidencia puntos de estrés potencial. 

La evaluación de riesgos desde la perspectiva de un movimiento social

Suele ser más fácil identificar movimientos retrospectivamente, ya que crecen orgánicamente en el tiempo y en respuesta a inquietudes que surgen en momentos y escenarios específicos. A veces, parece que los movimientos son protestas, ya que ese suele ser el lugar desde donde se hacen visibles y crecen. Pero no todos terminan (o empiezan) en una protesta. Por ejemplo, muchos movimientos LGBTIQ++ en contextos donde la visibilidad implica un costo muy alto se organizan y actúan de maneras menos públicas, como espacios comunitarios privados en internet donde las personas se puedan encontrar, conversar, apoyarse entre si y elaborar estrategias para realizar diversos tipos de intervenciones.  

Un movimiento se compone de muchos momentos o etapas diferentes tales como la vincular y difundir en comunidades, sistematizar y documentar pruebas y casos, profundizar en temas más complejos, construir acuerdos y consensos, realizar acciones, crear espacios de cuidados colectivos, distribuir recursos y mucho más. 

Cada uno de estos momentos o etapas pueden ser oportunidades para que las personas a cargo de mantener un espacio o llevar a cabo un proceso realicen colectivamente una evaluación de riesgos. Puede ser útil concebir la seguridad del movimiento social como las condiciones necesarias para que las distintas etapas y componentes del trabajo del movimiento puedan funcionar y florecer. 

Los estratos de un riesgo

Una forma de empezar el proceso de evaluación de riesgos desde la perspectiva de un movimiento social o red activista es distinguir los diferentes estratos que deben tomarse en cuenta. Existen tres componentes que interactúan entre sí: 

  1. Relaciones y protocolos
  2. Espacios e infraestructura 
  3. Datos e información

Las secciones a continuación describen cada uno de estas dimensiones y algunos de sus componentes, incluyendo preguntas para facilitar un diálogo donde se puedan desglosar, analizar y entender los riesgos, con la intención de elaborar un plan.

Continuar a la siguiente página de este material (Estratos de riesgo (1) y (2))

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